martes, 6 de noviembre de 2007

IBM PS3

Aquellos que hemos llegado al ecuador de nuestra vida recordamos el fracaso de IBM con su modelo PS/2. Era un intento de luchar contra los clónicos que le quitaban cuota de mercado. Los primeros PCs de IBM se basaban en una arquitectura abierta que todos podían copiar. El PS/2 trató de imitar el modelo de ordenadores de bus cerrado de Apple. Pero era tarde para ello.

Actualmente Sony lucha por posicionarse en el mercado de las consolas de videojuegos con su nuevo modelo PlayStation 3 (PS3), que usa los potentes procesadores Cell de IBM. A pesar de las dificultades que está teniendo, principalmente debido al precio, da la impresión que no ha repetido el antiguo error de su socio de hacer una máquina excesivamente cerrada. Es popular el hecho de que se puede instalar Linux en la consola sin perder la garantía.



Hoy leo que una red de PS3 bate el record de potencia de cálculo. Hace unos días también se publicaba que ocho de esas maquinitas (ver imagen) sustituyen a 200 nodos de supercomputación en una investigación. Son aplicaciones que no estaban inicialmente en la mente de los diseñadores pero que pueden potenciar las ventas. También le sirven a Sony de ventaja competitiva porque no salen las mismas noticias respecto a la XBOX 360 de Microsoft o la Wii de Nintendo.

La versatilidad de la Ps3 como consola de videojuegos, ordenador personal con Linux o centro multimedia doméstico puede ser la gran baza de futuro de esta consola. Su unidad BluRay la convierten actualmente en el reproductor doméstico de alta definición más barato del mercado. Posiblemente las pérdidas de Sony con esta máquina se conviertan en ganancias a medio plazo. ¡Esto no se lo esperaba nadie!

viernes, 2 de noviembre de 2007

Ordenador Doméstico

Las principales características que debe tener un ordenador doméstico son las "tres bes": Bueno, bonito y barato. Puede parecer una broma pero esto refleja, de una forma popular, el principal parámetro que hay que tener en cuenta a la hora de adquirir cualquier producto o servicio que es la relación calidad-precio (bueno-barato), añadiendo además el factor del diseño (bonito).

Primero hay que decidir si buscamos un ordenador portátil o sobremesa. Es evidente que un portátil queda mejor sobre un escritorio, ocupa menos espacio y puede ser transportado de un sitio a otro con facilidad. Pero hay que tener en cuenta el tiempo de funcionamiento continuado. Los ordenadores de sobremesa soportan mejor permanecer encendidos toda la noche porque disipan mejor el calor.

Los portátiles tienen una relación calidad-precio peor que los sobremesa en cuanto a que las prestaciones son inferiores para el mismo precio. Los componentes de los portátiles son más caros porque deben ser más pequeños, desprender menos calor y consumir menos energía para poder funcionar con baterías (también caras).

Una vez decidido el tipo de ordenador hay que pensar una cantidad. Un precio razonable está entorno a los 1.000 €. Aunque se venden ordenadores por debajo de ese precio su ciclo de vida será más corto, se quedarán anticuados más rápidamente.

Por mil euros se puede conseguir un portátil con procesador de doble núcleo, 2 GB de memoria, una buena tarjeta gráfica, casi doscientos gigabytes de disco duro, grabadora de DVD, Wi-Fi y pantalla grande (17'') para jugar o pequeña (13'') si lo que se desea es movilidad.

Si queremos más potencia, por la misma cantidad se puede comprar un sobremesa como el de la imagen (Dell XPS 420) con procesador cuádruple, más del doble de capacidad de disco y pantalla plana de 19". Este ordenador es más fácil de actualizar, por ejemplo con una unidad Blu-Ray, y tardará más en quedar obsoleto.

No obstante mi recomendación es esperar a que salgan los nuevos modelos de procesadores Quad de Intel en enero. El ordenador mostrado ya está preparado para soportarlos y seguro que los incorporará con un coste similar. Además los precios de las memorias están bajando y posiblemente se podrá tener un giga adicional por poco dinero.