Primero hay que decidir si buscamos un ordenador portátil o sobremesa. Es evidente que un portátil queda mejor sobre un escritorio, ocupa menos espacio y puede ser transportado de un sitio a otro con facilidad. Pero hay que tener en cuenta el tiempo de funcionamiento continuado. Los ordenadores de sobremesa soportan mejor permanecer encendidos toda la noche porque disipan mejor el calor.
Los portátiles tienen una relación calidad-precio peor que los sobremesa en cuanto a que las prestaciones son inferiores para el mismo precio. Los componentes de los portátiles son más caros porque deben ser más pequeños, desprender menos calor y consumir menos energía para poder funcionar con baterías (también caras).
Una vez decidido el tipo de ordenador hay que pensar una cantidad. Un precio razonable está entorno a los 1.000 €. Aunque se venden ordenadores por debajo de ese precio su ciclo de vida será más corto, se quedarán anticuados más rápidamente.
Si queremos más potencia, por la misma cantidad se puede comprar un sobremesa como el de la imagen (Dell XPS 420) con procesador cuádruple, más del doble de capacidad de disco y pantalla plana de 19". Este ordenador es más fácil de actualizar, por ejemplo con una unidad Blu-Ray, y tardará más en quedar obsoleto.
No obstante mi recomendación es esperar a que salgan los nuevos modelos de procesadores Quad de Intel en enero. El ordenador mostrado ya está preparado para soportarlos y seguro que los incorporará con un coste similar. Además los precios de las memorias están bajando y posiblemente se podrá tener un giga adicional por poco dinero.
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